lunes 1 de octubre de 2007

“La trampa del slogan”


No pocas veces nos ha tocado enfrentarnos a verdaderas experiencias de comunicación paradojal que develan un débil encuentro entre la realidad cotidiana y aquella “realidad construída” a partir de un cierto ingenio y buenas intenciones, del equipo directivo, comunicacional e incluso de sus respectivas agencias en la empresa… ¿de que hablamos?, hablamos del desencuentro entre el discurso de nuestra campaña y la realidad cotidiana, hablamos de las llamadas “promesas” que se efectúan al cliente a partir de la declaración pública de intenciones que suponen los llamados “slogan” o frases de campaña.

El slogan en si mismo es una construcción de la comunicación comercial de la marca o empresa (tienen a superponerse ambas) que tiene por objeto seducir al potencial cliente o usuario, estableciendo compromisos y vendiendo promesas. Esta herramienta a algunos les parece y resulta, “extremadamente fácil” de elaborar; se comenta incluso la historia de un empresario que se jacta de tener un “cuaderno lleno de frases y slogans” para ser usados en cada ocasión, sin necesidad de acudir a los profesionales de la persuasión…notable acto de pérdida de tiempo, que de seguro sus empleados aplaudirán a rabiar. Suponer que los slogans o frases de campaña son sólo frases vendedoras o persuasivas disponibles en el “catálogo de hágalo usted mismo” es igual a pensar que todos los motores son iguales y pueden ser puestos en cualquier vehículo.
(solicitar artículo completo: franciscojavier.garridom@gmail.com)